Custom Glitter Text

SIMBOLISMO

 Historia

ASPECTOS HISTORICOS Y CULTURALES

Aspectos politicos
Aspectos economicos y sociales
Aspectos ideologicos
Aspectos culturales

SIMBOLISMO RUSO


El Simbolismo fue uno de los movimientos artísticos más importantes de finales del siglo XIX. En Un manifeste littéraire ("Un manifiesto literario"), publicado en 1886, Jean Moréas definió este nuevo estilo: "Enemigo de la enseñanza, la declamación, la falsa sensibilidad, la descripción objetiva" (Ennemie de l'enseignement, la déclamation, la fausse sensibilité, la description objective). La poesía simbólica busca vertir la idea de manera sensible" (la poésie symbolique cherche à vêtir l'Idée d'une forme sensible). La literatura simbolista posee intenciones metafísicas, intenta utilizar el lenguaje literario como instrumento cognoscitivo, por lo cual se encuentra impregnada de misterio y misticismo. Intentaba encontrar lo que Charles Baudelaire, gran poeta precursor de este movimiento, denominó "correspondencias", las secretas afinidades entre el mundo sensible y el mundo espiritual. Para ello utilizaban determinados mecanismos estéticos. En la Historia de la Literatura se conoce como simbolismo a un movimiento literario surgido en Francia hacia 1886. Se trata de una reacción contra el naturalismo de cariz esencialmente poético, aunque no se circunscribe exclusivamente a este género literario, ni sólo a la literatura, pues también llega a otras artes (V. III). Puede considerarse que el simbolismo arranca de Baudelaire (v), por más que él no perteneció a este movimiento; para este poeta, colocado en pleno naturalismo, la poesía no ha de buscar, como para los parnasianos, la expresión de la Naturaleza sensible, sino lo que ésta significa, lo que está detrás de ella, y luego ejercer esa mística del lenguaje, el cual no sólo representará las cosas por su significado, sino también por su significante. De aquí, pues, va a surgir el movimiento que declarará la bancarrota del naturalismo, cuando un grupo de jóvenes naturalistas sienten la necesidad de liberarse de las cadenas de su escuela, que eludía toda expresión íntima, para desbordarse en la expresión de lo puramente personal, individual; y así, en 1886 se publica el ruidoso manifiesto de Moréas en «Le Figaro», que constituiría golpe de gracia a la escuela parnasiana



El movimiento simbolista nace de la propia raíz del romanticismo e irrumpe en Europa a partir de 1870 y continua en vigencia a través de determinados autores hasta entrado el siglo XX. Los simbolistas se veían así mismos como protagonistas del fin de una época de la historia, frente al fin de una civilización. Para el simbolismo el arte no era representación, como lo había sido para los impresionistas, sino revelación de una realidad a medio camino entre el mundo subjetivo y el objetivo, entre la consciencia y el inconsciente. En su alma el hombre tiene sentimientos innatos que los objetos reales nunca lograrán satisfacer, y la imaginación del pintor o del poeta puede dar forma y vida a esos sentimientos. El simbolismo está basado más en la experiencia emocional que en el análisis visual.


Sólo las ideas y la emociones representaban esa realidad superior que constituye el fundamento del arte. Nos encontramos con esa realidad superior que es múltiple y subjetiva no única y objetiva. Ante este hecho, se subrayan dos posturas: una que incide en retornar hacia lo puro, hacia la esencia, hacia lo más elevado y a la nobleza cósmica y otra que por el contrario descenderá a los infiernos en busca del ensalzamiento de la muerte, del pecado, de lo diabólico. Caracteriza el simbolismo «positivo» la continua búsqueda, dispuesta a desenterrar secretos, el de la vida, las profundidades del alma, lo desconocido, la mística, lo trascendente que van a ser las preocupaciones de los artistas del simbolismo en un rechazo de lo concreto y de lo razonable.


El ideal que se encuentra en el fondo de los cuadros permanece desdibujado, sin armazón interior.
Los simbolistas «decadentes» los que buscan el ensalzamiento del pecado. Frente a una tendencia universalista que domina al otro grupo, se respaldan más en el yo, en el narcisismo a través de la exhibición y la puesta en escena de los propios miedos y lo instintivo. A través de sentimientos como el horror y la lascivia, los «decadentes» plasman en sus lienzos una radiografía de lo más íntimo de su ser a través de la subversión y del exhibicionismo interior. La evasión va a ser total; hacia otras culturas, hacia la muerte.


Según Jean Moréas, autor del manifiesto simbolista, la característica esencial del arte simbolista radicaría en «no fijar nunca conceptualmente la idea ni expresarla directamente. Y por eso en el arte de las imágenes de la naturaleza, los actos de los hombres, todas las apariencias concretas no deben hacerse visibles por sí mismas, sino que han de quedar simbolizadas mediante rastros perceptibles por los sentidos y a través de secretas afinidades con las ideas originales».


Aspectos políticos



· Guerra con Estados Unidos (1895): supone la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas y Guam (Marianas).

· Desastre del 98: originó propuestas de regeneración del país.

· Reinado de Alfonso XIII: crisis del régimen. Culmina con la dictadura de Miguel Primo de Rivera.

· II República: reorganización del Estado.

· Agravamiento de la situación internacional y crisis económica.

Aspectos económicos y sociales


· País agrario: zonas rurales dominadas por el caciquismo.

· Aristocracia: clase predominante. Centros importantes de poder: la alta burguesía y la Iglesia

· Capas sociales más desfavorecidas: nivel de vida muy bajo, población pasiva y despolitizada.

· Primeras décadas del siglo XX: profunda transformación de la sociedad debido a los decisivos acontecimientos políticos.

· Crecimiento demográfico e incremento de la población urbana debido a la inmigración.


· Nuevas fuerzas sociales y económicas: alta burguesía financiera e industrial y una nueva clase media.

· Inicio de un proceso de desarrollo industrial y económico.



Aspectos ideológicos



· Último tercio del siglo XIX: crisis universal de las letras y del espíritu. Pérdida de confianza en el positivismo, que cedió el paso a corrientes de pensamiento e irracionalistas.


· Conocimiento basado en el irracionalismo y la intuición


· Pensamiento: gira en torno a la existencia humana, que es dolor, angustia, o ante la que se afirman el individualismo y los valores vitales: la fuerza de la voluntad.


· Bergson: reivindicó la intuición y lo inefable(que no se puede explicar o expresar con palabras) para penetrar en lo real.

· Freud: sentó las bases del psicoanálisis.

· España: crisis y regeneracionismo: conciencia de decadencia y pesimismo. Aplicación de las ciencias naturales, especialmente la teoría evolucionista de Darwin, a los análisis de la sociedad. Catástrofe de 1898: necesidad de regeneración: moralización de la vida política, de transformación económica y social y de desarrollo cultural.

· Nuevas corrientes de pensamiento: novecentistas (sector minoritario y burgués): la solución al problema de España radicaría en la integración en Europa, en la formación científica y profesional y en un nuevo liberalismo.


Aspectos culturales



· Educación: la situación cultural de los españoles fue uno de los problemas más importantes planteados a raíz de la crisis de fin de siglo. En contraste con otros países más desarrollados, la mayoría de la población española era analfabeta. En el primer tercio del siglo, la promoción de la educación se concretó en el fomento de la enseñanza pública y, en especial, en el desarrollo de la cultura universitaria.
· Edad de plata: período de la cultura española en el que se vive un esplendor artístico y literario en España entre 1900 y 1939.

· Primer tercio del siglo XX:

· Literatura: escritores de fin de siglo, novecentistas y grupo del 27.

· Pintura: Juan Gris, Pablo Picasso, Salvador Dalí.

· Arquitectura: Antonio Gaudí.

· Música: Manuel de Falla.

· Cine: Luis Buñuel

· Expansión del periodismo: propició la divulgación cultural.

· Desarrollo económico y tecnológico: posibilitó la comunicación entre las diversas regiones, extendió la modernización y facilitó la integración social de los ciudadanos.

· Libros: se incrementó la edición y comercialización de libros.

· Periodismo: en las décadas iniciales del siglo XX se da una etapa de esplendor en el desarrollo del periodismo español. Hay una innovación en todos los aspectos. Años veinte: edad de oro del periodismo español. Primera década del siglo XX (acontecimientos clave):

· Publicación del diario ABC.

· Creación de un consorcio de empresas.

· Cine y otras formas de entretenimiento: el cine llegó a España en 1896 y se difundió progresivamente por todo el territorio.


HISTORIA RUSA


El simbolismo fue la primera de las corrientes del modernismo que surgió en suelo ruso. El impulso para la autodeterminación teórica de las “corrientes nuevas” en la literatura rusa fue la conferencia pronunciada por Dmitri Merezhkovski en 1892 y posteriormente redactada en el libro bajo el título Sobre las causas de la decadencia y nuevas tendencias en la literatura rusa moderna. Desde el punto de vista organizativo la acción más importante para el destino del simbolismo fue la aparición en 1894-95 de tres libros poéticos Los simbolistas rusos. Más tarde salió a relucir que el autor de la mayoría de los poemas fue Valen Briusov que los había firmado bajo varios seudónimos para crear la ilusión de la existencia de una corriente literaria sólida. La mistificación literaria de Briusov dio su fruto: los libros Los simbolistas rusos se convirtieron en unas estrellas guiadoras a la luz de las cuales en breve salieron muchos poetas y literatos, diferentes en sus aspiraciones creativas pero unidos en su rechazo del utilitarismo en el arte y del realismo en la literatura. De esta manera, desde sus principios el simbolismo ruso resultó ser un movimiento heterogéneo y estéticamente contradictorio.

Por lo tanto, el simbolismo ruso desde su aparición representó más bien un movimiento estético y no una escuela literaria. Dentro de él se formalizaron varios grupos independientes. Por sus rasgos externos existe la tradición de distinguir en el simbolismo ruso dos etapas, cuya frontera coincide con el principio del siglo: el simbolismo de los mayores de 1890>’ el de los menores, “mladosimvolisty” (xinailocMxiBorn-icmí), de 1900; y dos poíos geográficos: San Petersburgo y Moscú.El simbolismo ruso posee la complejidad original de su naturaleza artística: su filosofía y su estética nunca han sido un sistema de principios determinados y concluidos. A diferencia de los escritores realistas casi todos los simbolistas, poetas y novelistas, fueron teóricos del arte, críticos literarios y filósofos Eslavistica Complutense.

El simbolismo ruso. El origen y lo originalidad del movimiento, es una situación de la búsqueda filosófica constante, que se manifestaba en los debates permanentes dentro del movimiento y la polémica cruzada en las revistas. La complejidad interna se perfiló desde el principio por los debates sobre el simbolismo y la decadencia. Los términos que se percibían como sinonímicos por parte de los mismos partidarios del arte nuevo significaban dos aspectos completamente diferentes de la visión literaria. La confusión en su uso proviene de que los utilizaban como los títulos en los años 90 dos grupos distintos de los simbolistas, y también, que durante mucho tiempo en la práctica literaria la palabra “decadente” (óeKaóenmckuú) se usaba como un calificativo (pecaminoso, reaccionario) para los términos del simbolismo, acmeísmo y futurismo. Dada esta confusión terminológica conviene precisar que bajo el término de la decadencia se entiende una peculiar forma de la concíencía una visión del mundo, que surge en la época de crisis y se expresa por los sentimientos de tristeza, alarma, miedo ante la vida, desesperación, impotencia y cansancio espiritual. Es el rechazo del mundo existente, el individualismo extremo, el pesimismo y la exquisitez refinada, cuando el artista se autodetermina como un portador de la gran cultura, que degenera y padece. En las obras que contienen la sensibilidad decadente se idealiza el perecimiento y la muerte. En una u otra medida esta visión del mundo la compartieron muchos de los poetas de las corrientes modernistas (Merezhkovski, Guippius, Balmont, Briusov, Blok, Bely) en los años 90 se formalizó una especie de la “decadencia de la etiqueta”, una moda de la sociedad al presentimiento del fin del mundo. Por el contrario a la decadencia, el simbolismo es una de las corrientes modernistas que floreció en la literatura rusa desde la última década del XIX hasta la primera del XX.

La historia del simbolismo en Rusia empieza con dos círculos literarios que se forman simultáneamente en Moscú y San Petersburgo. En Moscú en la última década del siglo pasado, se organizan los estudios de poética y verso a base del interés sobre la nueva filosofía occidental (Schopenhauer y Nietzsche) y con la influencia de las escuelas de los simbolistas europeos. En el circulo moscovita entran Valen Briusov, Konstantin Balmont, Serguéi Poliakov, y Yurguis Baltrushaitis. Los representantes de esta corriente del simbolismo, la intuitivo-individualista, cuyo teórico fue Briusov, vieron el Los seguidores fieles e incondicionales de la visión del mundo decadente, que la conservaron a través de toda su obra creativa, fueron el poeta peterburgués Aleksandr Dobrolíubov y uno de los más importantes representantes del primer período simbolista Fiodor Sologúb. El año 1910 entró en la historia de la literatura rusa como el año de la crisis del simbolismo y la aparición de otras corrientcs modcrnistas: el acmeismo y el futurismo.